Los conflictos escolares son inevitables, y no necesariamente surgen por la infracción a una norma, sino de la propia relación entre dos o más actores educativos. En estos casos no procede sancionar ni castigar, ya que el docente no sólo es una figura de autoridad y poder frente a los alumnos, también debe ser un apoyo afectivo.
Según el Estudio Nacional de Violencia Escolar, elaborado por el Ministerio de Educación, un 44.7% de los alumnos declara haber sido víctima de algún tipo de agresión. De ese porcentaje, 49.8% son niños entre 10 y 13 años.
El sondeo, que tiene como fin identificar la eventual relación entre la calidad de la convivencia escolar y las agresiones, reveló que la violencia sicológica -gritos, burlas, descalificaciones- es la más usada. Los docentes que reconocen haber maltratado a un alumno (9.5%) lo han hecho principalmente porque les faltaron el respeto o para poner orden en el aula. También se presenta -esencialmente en el estrato socioeconómico bajo- la violencia con armas, con un 2%.
Un dato no menor, es que los alumnos agredidos suelen contarle del hecho a un amigo (26.3%). Además, antes de relatar lo ocurrido ante su familia, prefieren responder a la agresión, insultar o golpear al contrincante.
“La escuela es una fábrica de aprendizajes de competencias sociales. Según como sean las enseñanzas que tengan los niños en esos 12 a 15 años de permanencia en la institución escolar, así será la sociedad”, cree Juan Casassus, Doctor en Sociología de la Educación y catedrático de la Universidad Academia de Humanismo Cristiano. “Muchos padres les “entregan” sus hijos a los docentes porque ellos no se la pueden. Hoy los jóvenes son más activos, sobre estimulados e inquietos, tienen mas información y menos modelos sociales apropiados con quienes identificarse, y sobre todo, deben enfrentar un programa de estudios que es aburrido, no los motiva, y cuya utilidad les parece cuestionable, donde ellos tienen un rol totalmente pasivo”, agrega el experto.
Hay profesores que sufren más tensión que otros. Los educadores de colegios particulares pagados tienen mejores condiciones de trabajo y más gratificaciones materiales que los de establecimientos municipales, y sus alumnos generalmente son personas con mas competencias sociales y emocionales que los de escuelas públicas.
La profesora de educación básica María Isabel Álvarez ha trabajado en los dos polos: en uno de los establecimientos municipales con mayor riesgo social de Valparaíso, a cargo de 30 alumnos, y en un colegio particular de Viña del Mar, donde tiene a su cuidado 10 niños de tercero básico.
En la escuela pública, la experiencia fue compleja: “Era un grupo curso con dificultades emocionales serias, muchos son hijos de padres alcohólicos, drogadictos, o sus ingresos pasan por la venta de marihuana u otros. Te das cuenta que no sabes cómo lidiar, ya que si eres muy brusca es como chocar contra la pared, y si actúas normal no te toman en serio. Las profesoras nuevas no estamos capacitadas para trabajar en un ambiente hostil. Por ejemplo, una colega recién egresada sacudía a un niño de segundo básico porque éste no le hacía caso y golpeaba a sus compañeras. Ella lo castigaba y no le daba la colación que recibía del programa Puente, que era muy nutritiva. Hay que pensar que muchas veces es lo único que ellos comen en el día, pues en las casas sus realidades generalmente son muy fuertes. Tampoco tienes ayuda por parte de la dirección, porque están más preocupados de no bajar la matrícula para recibir la subvención”.
Las competencias en un colegio municipalizado son distintas a las de uno particular. Frente a eso, Álvarez agrega: “En un establecimiento privado, los alumnos son muy delicados y si los miras feo te acusan de maltrato. Es cierto que en ocasiones es difícil contenerse, sobre todo cuando constantemente te dicen “profe mentirosa”, “no te pesco”, “no estoy ni ahí con tu ramo” o “póngame el 1.0, me da lo mismo”. Vivir eso todas las clases cansa, más cuando llamas al apoderado y es peor que el hijo”.
“Si no se logra comprender lo que hay detrás, lo único que queda por hacer es buscar mecanismos de represión: más castigos, humillaciones, y amenazas. El problema es que esto no funciona y solo produce resentimiento, el que terminará por expresarse con violencia mas tarde. Parte de las competencias sociales que deben tener los docentes, es poder ver y escuchar lo que hay detrás de esas conductas”, agrega el Doctor.
A la tensión normal que vive la sociedad, a los docentes se le agregan condiciones de trabajo complejas: Chile es uno de los países que tiene jornadas laborales más extensas para los maestros, con 40 horas dentro del aula, condición que claramente tensiona a los profesionales de la educación. “Al estar del otro lado, uno se da cuenta que es fácil equivocarse y tratar a un alumno no siempre con buenas palabras. Hay profesores que no debieran ejercer la pedagogía, porque no les gusta y a los niños hay que quererlos. Si no es así, ellos lo perciben”, opina Álvarez.
Las universidades juegan un rol trascendental, pues son ellas las encargadas de instruir a los futuros docentes. “Hay un problema de fondo. La finalidad de la educación es formar gente que sea más integral, buenos ciudadanos, que quieran una sociedad más justa. Por eso las personas entran a la carrera docente, pero no es aquello con lo que se encuentran ni en la formación, ni en la práctica, ni en la política educativa. Como es sabido, los aprendizajes cognitivos dependen principalmente de la capacidad que tengan los profesores de crear buenos vínculos y buenos climas emocionales en el aula. Es muy lamentable que esto sea invisible para las personas que están en posición de tomar decisiones al respecto. Como dice el antiguo refrán, la escuela es el espejo de la sociedad, y la sociedad el de la escuela”, enfatiza Casassus.
Fuente: http://www.universa.cl/
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Comenzando a leer el artículo seleccionado, discrepo totalmente con lo planteado en que “los conflictos escolares son inevitables”. Los conflictos escolares en el ámbito de la agresividad de los alumnos se pueden evitar siempre cuando se tome el peso de ésta situación y como sociedad nos hagamos cargo de ello. Son muchos los factores que conciernen a este tema; la postura que debe tomar el docente frente a estas situaciones, cuanta obligación y/o responsabilidad tienen los padres, profesores, establecimientos educacionales y la sociedad, y por último buscar una solución concreta a esta problemática que nos aqueja.
Los estudios realizados acerca de este tema son alarmantes, de lo contrario a lo esperado solo nos entrega la información, nos espantamos, buscamos culpables, pero, ¿se busca el origen del problema? ¿Asumen las responsabilidades las personas involucradas?, ¿somos capaces de reconocer nuestros errores y tratamos de enmendarlos?
Existe un concepto diverso acerca de que es realmente la escuela y que rol desempeñan los docentes en la educación. Concuerdo con Juan Casassus, psicólogo que plantea “la escuela es una fábrica de aprendizajes de competencias sociales”, sin embargo los padres delegan sus responsabilidades de educar, en lo que involucra la enseñanza de valores y formación como persona a los docentes. Es cierto que el profesor cumple una función muy importante pero si no es valorado como corresponde y no es apoyado por parte de los padres y de la sociedad no es mucho lo que puede hacer con respecto a la educación. Para realizar una educación equilibrada y así evitar los conflictos escolares debemos tener claro que rol nos corresponde a cada uno como integrantes de una misma sociedad. “El primer grado de formación humana será la familia. El segundo, la escuela, y el tercero las asociaciones culturales”, dijo alguna vez el sociólogo Pablo Nartop (1845-1942). Poniendo énfasis en el primer grado de formación según Pablo Nartop, la FAMILIA es el pilar fundamental para desarrollar a futuros individuos equilibrados y así realizar en conjunto con los docentes una buena educación. La escuela es fuente de entrega de conocimientos, pero debemos tener claro que tipo de conocimientos debemos entregar. La entrega de contenidos acompañada de un “apoyo” y “refuerzo” de los valores que como personas deberíamos poseer todos, es lo más adecuado. Por lo visto tenemos una larga tarea como futuros docentes, “crear conciencia social” de lo importante que es la educación, de que le educación es la formación en conjunto con los padres de una persona íntegra y finalmente teniendo claro cual o cuales son nuestros roles como sociedad podremos solucionar los conflictos escolares.
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Fuentes: http://www.universa.cl/. /// Nuevas perspectivas de la educación, José Luis Castillejo Brull//
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Fuente: http://www.universa.cl/
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ANALISIS DEL ARTÍCULO
Comenzando a leer el artículo seleccionado, discrepo totalmente con lo planteado en que “los conflictos escolares son inevitables”. Los conflictos escolares en el ámbito de la agresividad de los alumnos se pueden evitar siempre cuando se tome el peso de ésta situación y como sociedad nos hagamos cargo de ello. Son muchos los factores que conciernen a este tema; la postura que debe tomar el docente frente a estas situaciones, cuanta obligación y/o responsabilidad tienen los padres, profesores, establecimientos educacionales y la sociedad, y por último buscar una solución concreta a esta problemática que nos aqueja.
Los estudios realizados acerca de este tema son alarmantes, de lo contrario a lo esperado solo nos entrega la información, nos espantamos, buscamos culpables, pero, ¿se busca el origen del problema? ¿Asumen las responsabilidades las personas involucradas?, ¿somos capaces de reconocer nuestros errores y tratamos de enmendarlos?
Existe un concepto diverso acerca de que es realmente la escuela y que rol desempeñan los docentes en la educación. Concuerdo con Juan Casassus, psicólogo que plantea “la escuela es una fábrica de aprendizajes de competencias sociales”, sin embargo los padres delegan sus responsabilidades de educar, en lo que involucra la enseñanza de valores y formación como persona a los docentes. Es cierto que el profesor cumple una función muy importante pero si no es valorado como corresponde y no es apoyado por parte de los padres y de la sociedad no es mucho lo que puede hacer con respecto a la educación. Para realizar una educación equilibrada y así evitar los conflictos escolares debemos tener claro que rol nos corresponde a cada uno como integrantes de una misma sociedad. “El primer grado de formación humana será la familia. El segundo, la escuela, y el tercero las asociaciones culturales”, dijo alguna vez el sociólogo Pablo Nartop (1845-1942). Poniendo énfasis en el primer grado de formación según Pablo Nartop, la FAMILIA es el pilar fundamental para desarrollar a futuros individuos equilibrados y así realizar en conjunto con los docentes una buena educación. La escuela es fuente de entrega de conocimientos, pero debemos tener claro que tipo de conocimientos debemos entregar. La entrega de contenidos acompañada de un “apoyo” y “refuerzo” de los valores que como personas deberíamos poseer todos, es lo más adecuado. Por lo visto tenemos una larga tarea como futuros docentes, “crear conciencia social” de lo importante que es la educación, de que le educación es la formación en conjunto con los padres de una persona íntegra y finalmente teniendo claro cual o cuales son nuestros roles como sociedad podremos solucionar los conflictos escolares.
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Fuentes: http://www.universa.cl/. /// Nuevas perspectivas de la educación, José Luis Castillejo Brull//
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EVALUACIÓN
| 1 | Totalmente en desacuerdo | No presento en ningún grado desarrolladas las característica planteadas en el enunciado. |
| 2 | En desacuerdo | Hay algunos elementos desarrollados (muy pocos) de los solicitados en el enunciado. |
| 3 | Ni de acuerdo ni en desacuerdo | Solo a veces presento los elementos que se piden en el enunciado. |
| 4 | De acuerdo | Ejecuto frecuentemente, en su análisis, lo solicitado en el enunciado. |
| 5 | Totalmente de acuerdo | Realizo todo lo planteado en el enunciado. |
| RUBRICAS/PUNTOS | 1 | 2 | 3 | 4 | 5 | |
|---|---|---|---|---|---|---|
| 1 | Presento un texto que trata los temas desde una perspectiva educativa y es de mucho interés. (esto por que todos mis compañeros y compañeras están invitados a leer mis textos y comentarios) | 5 | ||||
| 2 | Presento un texto que tiene una extensión mínima de al menos el equivalente en Word a 3 hojas de oficio. (el máximo no está regulado) | 4 | ||||
| 3 | La presentación la he realizado de tal manera que sea de fácil lectura (respecto al color, tamaño y diseño de la letra) y se puede distinguir con claridad, en la presentación, el texto de mi análisis. | 5 | ||||
| 4 | Le he incorporado al texto algunos gráficos o dibujos o fotografías alusivas al tema tratado, pues considero que esto invita a una lectura más amena y denota más interés por parte del o la autora del blog (y he incorporado mi propia fotografía) | 4 | ||||
| 5 | Inicio mi análisis planteando como yo entiendo lo desarrollado por el autor (parafraseo) | 5 | ||||
| 6 | Durante el análisis planteo con claridad mis planteamientos, críticas, puntos concordantes o discordantes con el autor/a. | 5 | ||||
| 7 | Durante el análisis utilizo frecuentemente el recurso “citas de otros autores” para reforzar lo que he planteado yo, o algún punto que considero importante tratado por el autor del texto. | 4 | ||||
| 8 | Las citas que utilizo son de diversas fuentes, tales como, otros autores buscados por mi, autores o ideas tratadas en clases, citas de presentaciones o disertaciones de mis compañeros, citas de artículos anteriores, etc. | 5 | ||||
| 9 | Realizo en mi análisis aplicaciones o referencias a nuestra realidad educativa si es un texto extranjero, o a realidades educativas que yo he vivenciado para explicar con un sentido contextual el texto presentado. | 4 | ||||
| 10 | En el último punto del análisis presento una síntesis de lo que he querido expresar, a modo de conclusión. | 4 | ||||
| Suma parcial de puntos de cada columna: 20 + 25 | ||||||
| Mi suma total de puntos, según la suma parcial anterior, es de 45 puntos. | ||||||
| La nota de mi autoevaluación es: 6,3 | ||||||
| La nota se obtiene multiplicando el puntaje total por 0.14 | ||||||
| (Ej.: 50 ptos. Por 0.14 = 7.0) |

